De las bromas de La Secta,
la audiencia está estupefacta,
pues encuentra putrefacta
a esa cosa tan infecta,
el público desconecta
y Andreu lucha en el conflicto
de captar al teleadicto;
pues yo más ya no pernocto
por ver a un payaso indocto
meterse con Benedicto.
LdP










