domingo, 4 de abril de 2010

A UN PERRO ABANDONADO



Perdida tu mirada no comprende
qué torpe decisión cambió tu vida,
qué golpe tan brutal te abrió una herida
sin celo ni calor que la remiende.

Pareces el que busca y se sorprende
de no encontrar la mano de acogida
que hallaba tu caricia inmerecida
y más que cruel, tu llanto desatiende,

y en cada voz que escuchas quieres ver
la voz que aún el recuerdo te estremece,
te empeñas en luchar por mantener

la ilusión que se apaga y desfallece
y querrías morir por ofrecer
el fiel amor que tu amo no merece.


LdP

5 comentarios:

Javier dijo...

Este soneto me recuerda a uno que escribí yo hace ya algún tiempo cuando vi a una paloma caida igual que el perro de tu post. Aprovecho el paralelismo para acompañarte:

A UNA PALOMA QUE CAYÓ EN DÍA DE FERIA

Sobre el suelo cubierto de la acera
bajo un arco de piedra enmohecido
una paloma sufre tiritera
a la espera del último suspiro.

Acurrucada entre sus propias alas
en medio de un ambiente algo festivo
la vida se le escapa por las malas
en un vuelo final, definitivo.

En sus ojos se esconde la mirada
de quien a nadie debe cosa alguna
y desconoce que hace allí tirada.

La paloma se va, poca fortuna
tuvo en la vida con nacer alada,
quizá en la muerte encuentre mejor cuna.

Un abrazo.

Love de Pega dijo...

Precioso tu soneto, Javier. A mí también me lo sugirió la presencia de un perro joven durante estos días de Semana Santa por las calles de mi pueblo. Parecía desorientado y de todos desconfiaba, no obstante, parecía acostumbrado al contacto con humanos. O estaba perdido o abandonado. Hace días que no lo he vuelto a ver. Ojalá haya encontrado un sitio.

Joana dijo...

Enhorabona, M.A., és un sonet realment molt emotiu que ens fa pensar no sols en aquest gos abandonat, sinó també en tots els animalets maltractats o solitaris que trobem pel voltant.

He llegit també els darrers poemes, però la veritat és que m'havies deixat sense paraules per a poder comentar-los, no sabia molt bé cap on tirar.

Aquest és realment commovedor.

Moltes gràcies

Anónimo dijo...

Acabo de leerlo y es precioso, define muy bien los ojos y la actitud del pobre perrito que vimos estos dias. Era muy evidente que estaba abandonado, ¿por qué no lo piensa antes y se compran uno de juguete o bien los llevan a una perrera de acogida? ¡Qué tristeza!. Consue.

Neus dijo...

Es una cruel realidad que suele suceder sobre todo al acercarse las vacaciones, la tristeza que da encontrarnos con un perro que se nos acerca humilde y piensas en una frase incombustible: "Él nunca lo haría" Un abrazo D. Love