De Buñol, el mejor escaparate
que convoca en agosto grandes masas,
acércate y verás qué bien lo pasas
usando proyectiles de tomate.
En conjunto parece un disparate,
o quizá una locura, si repasas,
mas lo cierto es que ocurre entre las casas
lo que viene en llamarse un gran combate.
Cuando allí vaya, camuflarme espero,
y elegir mi objetivo con esmero
que tengo preparada ya una treta:
buscaré un parroquiano o forastero
con un aire a Rodríguez Zapatero
y aplastaré un tomate en "toa su jeta".
LdP