sábado, 10 de septiembre de 2011

¿DORMIDO O DURMIENDO?

Esta entrada me ha recordado aquella anécdota atribuida a nuestro ilustre Premio Nobel Camilo José Cela, que un día, durante su época de senador (por designación real), se quedó traspuesto en su cómodo escaño. Alguien lo despertó al preguntarle:
-Señor Cela, ¿estaba usted dormido?
A lo que el genial literato contestó:
-No, estaba durmiendo.
-¿Y no es lo mismo?
-Pues no, no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.


Pues bien, yo voto porque el señor Blanco en el momento al que se refiere esta noticia, estaba dormido, porque ya jode bastante al país cuando está despierto.


Tráteme un médico urgente
por síndrome galopante
que me acomete bastante
cuando escucho al Presidente:
me encuentro escaso y ausente,
me vuelvo insolente y bronco,
y aunque traspuesto yo ronco,
me atribulo y embarranco,
hago como Pepe Blanco
y me duermo como un tronco.


LdP

9 comentarios:

Tannhäuser dijo...

Se desgasta su “inteleto”
en su labor de joder
y tiene que reponer
sus neuronas, en “efeto”.
Esto es, para él, todo un reto,
el desafío no es manco
y no se hace de un zanco,
requiere calma y empeño,
y por eso se echa un sueño
el ministro Pepe Blanco.

Tannhäuser dijo...

Se me olviaron dos cosas, una felicitarle por la décima de la entrada y dos, afirmar que ese "sujecto", es capaz de joder la nación, hasta dormido, ¡no digamos durmiendo!.

Love de Pega dijo...

Querido colega Tannhäuser:
Muchas gracias por los halagos y por el esfuerzo que hace siempre por hacer sus comentarios en verso. Sabe que siempre es un placer leerle y disfrutar de su ingenio.
Se me ha ocurrido este sonetillo que bien podría ser respuesta al suyo de la anterior entrada:

Tannhäuser, querido amigo,
nada tengo de admirable
que a sitio tan confortable
resbalé desde el ombligo,

su imitación no persigo,
que aunque justa y aceptable,
no la encuentro aconsejable
ni aunque fuera mi enemigo.

Y si ya no sois doncel
y conocéis del amor
los deleites y la miel,

hay algo desolador:
el vergel, no es tal vergel
si ya han segado la flor.

Love de Pega dijo...

Perdón, quería decir, al soneto suyo que aparece en los comentarios de la anterior entrada.

Javier dijo...

Para mí que Pepiño siempre fue un gran soñador y cualquier sitio le sirve para entrenarse. Vayan por él estos versos míos publicados en el blog de Draco (ZP-192, el MeZquino):

¿Sueña Pepiño? Sueña
y no quiere despertarse
que para andar a la greña
es mejor no levantarse

pues… tal como está la cosa,
si se despierta del sueño,
al ser su gestión culposa
fallecerá en el empeño.

¿Duerme Pepiño? Duerme
y quiere seguir durmiendo
que es mejor quedarse inerme
que continuar padeciendo

los golpes de la derecha
que, al llegar las elecciones,
tiene la firme sospecha
recibirá en los cojones.

Así que, siga don Pepe
en los brazos de Morfeo
que, aunque le parezca feo
y haya gente que le increpe,
al estar de corifeo
de un partido carcamal,
los suyos verán genial
que rinda culto al ronquido,
tal como ellos al balido
del borrego nacional.

Un abrazo y… lo malo no es que él duerma en cualquier sitio, lo malo es que él y los suyos han conseguido dormir a un montón de españoles que, espero, despierten de una vez por todas.

Love de Pega dijo...

Muy bueno lo suyo, Don Javier.
Y esperemos que despierten los dormidos.

Javier dijo...

Así sea. Lo suyo no le anda a la zaga, don love, tiene altos y bajos como todos (Sans-Foy y Fray Josepho también los tienen) pero los altos son muy altos y... los bajos... ni se notan.

Un abrazo.

Maquina de espuma dijo...

No es de Camilo José Cela. Es de otro político del siglo XIX al cual le copió la frase.

Maquina de espuma dijo...

No es de Camilo José Cela. Es de otro político del siglo XIX al cual le copió la frase.