sábado, 23 de marzo de 2013

ATADO A LA COLUMNA, PRISIONERO

Abordar este tema me daba mucho miedo. Suponía pasarse al lado serio de la poesía en el que no me siento tan cómodo, y no se me ocurre un tema más serio que éste.
De cualquier manera, me propuse que el resultado no vería la luz si no aguantaba unas cuantas lecturas rigurosas. No sé lo que habré conseguido, pero aquí está. Se admiten críticas positivas y, cómo no, negativas. Tened en cuenta que, si algo he hecho con el corazón, es esto. Vamos a entrar en la Semana Santa y creo que es el momento.
Aprovecho para dedicarlo a todas las personas que en mi pueblo trabajan durante gran parte del año construyendo estos dignos doseles que os muestro para las imágenes que rememoran la Pasión de Cristo. Son la Cofradías de Nuestro Señor atado a la Columna, Nuestro Padre Jesús Nazareno, Santísimo Cristo de la Buena Muerte, Santo Sepulcro y Nuestra Madre la Virgen Dolorosa. La última fotografía es del dosel de la réplica del Santo Cáliz que hace algunos años regaló el Arzobispo de Valencia Don Agustín García Gasco (qepd) a nuestra parroquia.



Atado a la columna, prisionero,
exánime de escarnios y maltrato,
te condenan sin juicio ni alegato
y partes como oveja al matadero.

Siembra el polvo la sangre del cordero
y prende en corazones de inmediato
que sienten en su espalda el tacto ingrato
que cargas sobre el hombro, del madero.

Martirio en Cruz que acaba en una losa,
oprobio de una turba caprichosa
que inerme contemplaba tu agonía.

Llorando está  la Virgen Dolorosa,
obsequio de tu acción tan generosa
que fue por ser tu Madre, Madre Mía.

LdP





 


3 comentarios:

Javier dijo...

Hermoso soneto. Felicidades.

Chafachorras dijo...

Ya contaba con mi admiración pero después de leer éste (que se me había "traspapelado") sólo puedo decirle que es digno de la mejor tradición poética en lengua castellana y no exagero.
Sólo me queda, además de descubrirme ante usted nuevamente, pedirle permiso para usarlo en mi parroquia cuando llegue la ocasión Pascual. Por supuesto, citándole previamente y con el respeto que me merece

Fernando Rodriguez dijo...

Después de leer éste vello poema.
Quisiera pedirle permiso para usarlo en mi parroquia cuando llegue la ocasión Pascual. Por supuesto, citándole previamente y con el respeto que me merece usted y su obra.