lunes, 29 de noviembre de 2010

¿EMBARGO?, ¿CÓMO?

Es curioso comprobar cómo una operación de recauchutado puede arreglar discrepancias en ciertas parejas (ver entrada del día 29 de octubre) o sembrar discordia. Para mí que el protagonista de esta historia lo tiene muy mal y huele a "pagafantas".


Es caro el cirujano, me hago cargo,
pero acabemos ya tu purgatorio
y deja que te injerte el accesorio
que de pagarlo sabes que me encargo.

Tras cuatro días dices: -Yo me largo.
Y te llevas contigo tu abalorio,
presentaré un reclamo acusatorio
de decomiso, incautación o embargo.

No quiero que me llames usurero
si reclamo, Anastasia, mi dinero
que espléndido pagué por el producto.

Te prometo cuidarlo con esmero,
pero, chiquilla, déjame primero
conservar por un tiempo el usufructo.

LdP

3 comentarios:

iNtERMitENtE iMpERtiNENtE dijo...

Me recuerda a la célebre "canción del hombre despechado" de Riki López

Si no la conoce.. ahí tiene:

http://www.youtube.com/watch?v=rmWWODoE-Rk

Monsieur de Sans-Foy dijo...

.
.
.
Infeliz el varón cuya chequera
sufraga de su dama la espetera,
pensando que con ello se distrae.

Un gasto financiero inconveniente:
parece muy rentable en el presente,
mas luego, con el tiempo, todo cae.

Old Nick dijo...

Solo puedo decir lo que diría mi Maestro, Don Francisco, Partido de Risa si lo Leyera:

"PUTO ES EL HOMBRE, QUE DE PUTAS FÍA..."
¡SALUDOS Y ¡¡RIAU RIAU!!